lunes, 30 de marzo de 2009
Comentario
Se puede decir que la tutoría, desde un enfoque sistémico, es la función que dinamiza y que prácticamente mantiene en funcionamiento un ambiente o sistema de educación a distancia. Tanto la modalidad presencial como la modalidad a distancia tienen como centro del proceso enseñanza aprendizaje al alumno; en la educación a distancia esto se torna más enfático y de ahí se desprende que la tutoría además de enseñar, debe orientar, guiar, mediar y motivar. Por ello se habla de la tutoría como un proceso de orientación-aprendizaje, que forma parte de un sistema dinámico donde se requieren pautas operativas y metodológicas que permitan al docente desarrollar los diferentes roles y funciones, poniendo en práctica las estrategias andragógicas que posibiliten una adecuada mediación.
Las propuestas de mediación contribuyen al acceso, desarrollo y gestión del rol tutor ya que ayuda activamente y formalmente a la autogestión del aprendizaje del alumno, así como la instancia de orientación que hace el tutor para la construcción de conocimiento.
Las estrategias propuestas ponen en énfasis en el rol de tutoría como elemento esencialmente andragógico determinado por los sujetos fundamentales del proceso orientación-aprendizaje, como son el docente que guía, orienta, promueve el autoaprendizaje y el alumno que es quien autoaprende. En este sentido, se aclara, que la tutoría no es esencialmente orientadora, pero forma parte, así como la visión tecnológica del aprendizaje, del rol que debe tener el tutor en los ambientes de educación a distancia.
Por otra parte, la mediación tecnológica que potencia las conexiones entre temáticas, hacia una complejidad modularmente organizada, de modo de facilitar el acceso desde el sentido singular de cada educando.
Las propuestas de mediación contribuyen al acceso, desarrollo y gestión del rol tutor ya que ayuda activamente y formalmente a la autogestión del aprendizaje del alumno, así como la instancia de orientación que hace el tutor para la construcción de conocimiento.
Las estrategias propuestas ponen en énfasis en el rol de tutoría como elemento esencialmente andragógico determinado por los sujetos fundamentales del proceso orientación-aprendizaje, como son el docente que guía, orienta, promueve el autoaprendizaje y el alumno que es quien autoaprende. En este sentido, se aclara, que la tutoría no es esencialmente orientadora, pero forma parte, así como la visión tecnológica del aprendizaje, del rol que debe tener el tutor en los ambientes de educación a distancia.
Por otra parte, la mediación tecnológica que potencia las conexiones entre temáticas, hacia una complejidad modularmente organizada, de modo de facilitar el acceso desde el sentido singular de cada educando.
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